Escuela de Padre Peralta

 

Tuvo un principio muy noble y ha realizado a través de los tiempos y las generaciones, el fin propuesto por su ilustre progenitor, y avanzará así hasta el confín de las edades, perpetuando siempre el nombre de quien en hora bendita supo dejar escrito un gesto digno de su ilustre prosapia.

Este nombre será cada vez más reverenciado y será indudablemente un timbre más de orgullo para la familia que hace correr por sus venas la sangre augusta del esclarecido sacerdote: el Presbítero José Francisco de Peralta López.

Antes del terremoto de 1910, la escuela no tenía edificio propio. Pocos años después de la terrible hecatombe, se levantó una elegante construcción con fondos de la misma institución

La estructura del edificio consiste en cimientos corridos de calicanto, de un marco de roble alquitranado de 20 por 20 centímetros, gigantones de 10 por 10 centímetros, cimbras y riostras de 5 por 10 centímetros.

El 30 de setiembre de 1917 se hizo solemnemente la inauguración de este edificio, llevando la palabra oficial el Obispo Dr. Claudio María Volio.

Tomado de: Monografía de Cartago. Jesús Mata Gamboa.

 

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